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Silencio

Escrito por Ramón Sala OSA. Publicado en Las Siete Palabras

Silencio

 

En su Carta para el Nuevo Milenio (2001) el Papa Juan Pablo II nos invitaba, a la contemplación silenciosa, a contemplar el rostro de Cristo, doliente y resucitado. Cuando muere Jesús (Mt 27,50; Mc 15,37; Lc 23,46; Jn 19,30) retumba en el mundo un gran silencio. Debemos esperar la Palabra en silencio. “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado” (Lc 24,5-6). La Resurrección rompe el silencio de la tumba. El domingo de Pascua Dios levantó la Palabra de entre los muertos. Si somos capaces de guardar silencio ante Dios y de oír su Palabra, ningún silencio podrá jamás encerrarnos en ninguna tumba. Cristo Resucitado nos llama a la responsabilidad. Ahora somos nosotros quienes debemos romper el silencio y hablar… 

Septima Palabra - Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu

Escrito por Ramón Sala OSA. Publicado en Las Siete Palabras

Séptima Palabra

Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu 

(Lc 23,46)

 

Durante unas maniobras militares en los Alpes un destacamento estuvo cuatro días perdido en la nieve. Finalmente pudieron sobrevivir y regresar a salvo al campamento. Los soldados contaron que les había sorprendido una fuerte tormenta y habían buscado refugio en una cueva. Al estar todo completamente cubierto por un manto blanco, no encontraron huellas ni ninguna pista sobre su ubicación. Pensaron que había llegado su final: no tardarían en morir congelados. Inesperadamente uno de los soldados encontró un mapa en su mochila. Ello les devolvió la esperanza y, una vez pasado el temporal, con el mapa, lograron dar con la ruta de regreso. A su llegada los mandos del cuartel examinaron, con gran interés, el mapa salvador y descubrieron con asombro que era un mapa de los Pirineos y no de los Alpes. En realidad aquel plano no había servido de guía, pero sí para avivar en los soldados la esperanza frente a la desesperación. En situaciones límite nos da fuerza creer que la solución está en nuestras manos, aunque, en verdad, como Jesús, sólo estamos en manos de Dios.

Sexta Palabra - Todo Está Consumado

Escrito por Ramón Sala OSA. Publicado en Las Siete Palabras

Sexta Palabra

Todo está consumado 

(Jn 19,30)

 

Bajo el título “Pido perdón” una hoja dominical publicaba el relato anónimo de una mujer del que proceden los siguientes fragmentos. “El otro día sostuve a una enferma de alzheimer entre los brazos mientras la bañaban. Su escueto cuerpo casi se me resbalaba en la bañera y vi a su esposo llorar por el temor a perderla. La restregamos, frotamos y secamos. La vestimos y la acostamos. ¿Y saben qué pensé? Pensé que su muerte sería un alivio… 

Quinta Palabra - Tengo Sed

Escrito por Ramón Sala OSA. Publicado en Las Siete Palabras

Quinta Palabra

 

Tengo sed 

 

(Jn 19,28)

 

 

Todavía hoy millones de personas carecen de agua potable y en algunos países un litro de agua es tan caro como un litro de gasolina. A pesar de que tres cuartas partes de nuestro planeta están formadas por H2O, su composición está contaminada con muchos otros elementos nocivos para la salud. El agua para beber es ya un bien escaso y lo será cada vez más en el futuro. Los que tenemos la fortuna de tenerla siempre –fría y caliente– con sólo abrir el grifo, no nos damos cuenta de ello.

Cuarta Palabra - Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Escrito por Ramón Sala OSA. Publicado en Las Siete Palabras

 

Cuarta Palabra

 

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? 

 

(Mc 15,34)

 

 

– “¿Qué hago Señor? ¿Le mando sacar ya [para enterrar] o espero un poco, porque aún está caliente...?”, se preguntaba una de las religiosas con lágrimas en los ojos, acariciando la mano de un adolescente. –“Los niños vomitan las medicinas, porque están agotados y ni siquiera son capaces de tragar lo que les damos”, se lamentaba otra, mientras intentaba introducir una jeringuilla con agua entre los dientes de un niño para evitar que su cuerpecillo terminara de deshidratarse. –“Mira, esa mujer acaba de morir de hambre hace unos minutos; y su hijo no tardará mucho. Y no podemos hacer nada por impedirlo. ¡Esto es horroroso, Señor, es horroroso!”. Es el testimonio de tres hermanas de la Caridad en un campo de refugiados en Goma (Congo) durante la guerra en Rwanda en julio de 1994.

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